Sobre nosotros:
Jimmy Lies nació sin un plan perfecto.
Nació con ganas de hacer algo propio, con más ilusión que certezas y con la intuición de que la ropa podía ser algo más que una prenda bonita o un logo en el pecho.
Al principio todo era pequeño. Pocas prendas, pocos medios y muchas cosas que aprender a la vez: diseñar, producir, hacer fotos, preparar pedidos, montar la web, responder mensajes, equivocarnos, corregir y volver a intentarlo.
Y quizá ahí empezó todo de verdad.
En entender que una marca no se construye solo sacando ropa, sino cuidando lo que no siempre se ve. El patrón, el tejido, el mensaje, el paquete que llega a casa, la forma de hablar con quien confía en nosotros.
No venimos de una historia perfecta, ni queremos venderla como si lo fuera.
Venimos de aprender sobre la marcha, de hacer las cosas lo mejor posible con lo que teníamos, de escuchar mucho y de intentar que cada colección tenga algo nuestro.
Jimmy Lies va un poco de eso.
De convertir algo cotidiano en algo con más sentido.
De hacer prendas que te acompañen.
Y de seguir construyendo, poco a poco, una marca que no solo se lleve puesta, sino que también se sienta.